viernes, 27 de enero de 2017

Mito

Anubis y el grifo en busca del fuego en el templo de loto

 

Hace mucho tiempo en el antiguo Egipto, no se conocía el fuego, y los hombres debían comer sus alimentos crudos.

Los Tabaosimoa y los Ancianos, se reunieron y discutieron sobre la manera de obtener algun elemento que les procuraría el calor y les permitiría cocer sus alimentos .

Ayunaron y discutieron , vieron pasar, por encima de sus cabezas una bola de fuego que se sumergió en el mar pero que ellos no pudieron alcanzar.

 

 

Fatigados, los Ancianos convacaron a todo aquel que pudiera informarles como obtener el fuego.

Un hombre llamado Anubis propuso traer un rayo del sol siempre y cuando lo acompañaran 5 hombres , para llegar al lugar donde salia el sol .

Aprobaron la propuesta y pidieron que los cinco hombres se dirigieran hacia el oriente mientras que ellos, llenos de esperanza, continuaron orando y ayunando. Anubis y los cuatro hombres partieron y llegaron a la montaña donde nacía el fuego.

Esperaron la llegada del día y se dieron cuenta que el fuego nacía en el templo del loto, que se encontraba en la otra montaña. Decidieron regresar.Contaron a los ancianos quienes pensaron que jamas podrian alcanzar el sol.

Yaushu , un grifo sabio , con una gran cola , patas de leon y cabeza de aguila , les ralto un viaje donde había percibido una luz lejana pregunto lo que era. Marcho durante noches y días, durmiendo y comiendo apenas.

 

 

La noche del quinto día vio que en la entrada de una gruta ardía un fuego de madera de donde se elevaban grandes llamas y un torbellino de chispas.

Sentado sobre un banco un hombre viejo miraba el fuego . Era grande llevaba un calconcillo de piel ,los cabellos blancos y los ojos muy brillantes. De tanto en tanto alimentaba con leños esta luz.

Yashu les relato como el permanecio escondido y espantado detras de un arbol , retrocedio con precaucion , se dio cuenta que trato de alguna cosa caliente y peligrosa.Cuando él hubo acabado su relato, los Tabaosimoa pidieron a Yaushu el grifo. Si el podia volver y traerles un poco, Yaushu acepto.

Los Tabaosimoa ayunaron durante cinco días y llenaron cinco sacos de pinole que dieron al grifo. Yaushu les anunció que estaría de regreso en otros cinco días .Cargando su pinole, él llegó al lugar donde el viejo hombre contemplaba el fuego.

Yaushu lo saludó y fue solamente a la segunda vez que él obtuvo una respuesta. El viejo le preguntó ¿Que haces tan tarde en este lugar?. Yaushu respondió que era el emisario de Tabaosimoa y que buscaba agua sagrada para ellos. Estaba muy fatigado y preguntó si podía dormir antes de retomar su camino la mañana siguiente.

Debió suplicarle mucho pero al fin el viejo le dejo quedarse a condición de que no toque nada. Yaushu se sentó cerca del fuego e invitó al viejo a compartir su pinole. El viejo lo tomo y se lo bebio durmiendo despues.

El lo reprendió por tocar una cosa que no le pertenecía; lo mataría.Inmediatamente él tomó a Yaushu para quitarle el tizón pero aunque éste lo quemaba no lo soltaba. El viejo lo pisoteaba, le trituraba los huesos, lo sacudía y lo balanceaba. Seguro de haberlo matado, se vuelve a vigilar el fuego. Yaushu rodó, rodó y rodó... envuelto en sangre y fuego; llegó así delante de los Tabaosimoa que estaban orando.


Moribundo les dio el tizón. Los Ancianos encendieron los leños. El fue nombrado héroe Yaushu.Lo vemos aún hoy marchar penosamente por los caminos con su cola pelada.

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