jueves, 26 de enero de 2017

Ninurta y el grifo en la batalla contra Kalus en templo de Loto y la importancia de la unión


Hace miles de años, el mundo se dividía en tres partes por los ríos Tigris y Éufrates. Una de las tres partes del planeta se encontraba gobernada por Ninurta, hijo del Dios de la guerra, quien dirigía una gran ciudad y comandaba un colosal ejército de poderosos guerreros con el deseo de extender su reino y agrandar sus riquezas.
Mientras, la otra parte del planeta se encontraba dirigida por un Grifo de nombre Kyubi que tena alas y patas de águila, cuerpo de león, cuernos de toro y cola de serpiente; él poseía un basto ejército de animales con capacidades inigualables, entre los cuales se destacaban el fénix, controlador del fuego; el dragón controlador de la naturaleza y una serpiente con poderes mentales. Un día como cualquiera llegó el mismo mensaje a manos de Ninurta y Kyubi en el que contaba sobre una tierra desconocida, al saber sobre esto ambos decidieron partir con sus respectivos ejércitos a explorar dichas tierras. Tras un día de haber caminado sin descanso se encontraron en la ribera del Tigris y pudieron observar que del otro lado había una tierra con un terreno pantanoso y un gigantesco templo llamado “Templo de Loto” en el cual yacía el Dios de la destrucción llamado Kalus del cual no tenían ni idea de que existía.
Ambas civilizaciones llegaron al templo queriendo proclamar ese territorio como suyo, los dos al desear esa tierra decidieron enfrentarse en una batalla, acordando que quien ganara tendría posesión del nuevo territorio.
La batalla dio inicio con ambos ejércitos que empezaron a destruirse unos a otros; después de cierto tiempo los ejércitos se encontraron desgastados, en ese momento Ninurta, hijo del Dios de la destrucción, y el Kyubi, quien era un Grifo, sabían que la verdadera pelea debía empezar entre ellos dos. Pasados unos segundos dio inicio esta lucha a orillas del Templo de Loto, tras un tiempo y después de varios choques de fuerza se escuchó un estruendo proveniente del templo y éste comenzó a abrir sus puertas, mientras destello provenía de ellas, esto hizo que la batalla se detuviera y ambos ejércitos observaron lo que sucedía. Pasados unos segundos salió un gigantesco ser quien era el dios de la destrucción Kalus, con su grave voz dijo “¿quien osa despertarme de mi sueño eterno?”, después de una discusión entre Kalus, Ninurta y Kyubi, el dios decidió retarlos a un duelo a muerte por el dominio del planeta y al ver esta circunstancia Ninurta y Kyubi decidieron unir sus fuerzas y enfrentarlo.
La batalla entre ellos comenzó. Todos luchaban con todas sus fuerzas contra Kalus, al cual parecía no le hacian mucho daño. Tanto Ninurta como Kyubi decidieron fusionar sus cuerpos, su alma, sus poderes, y así ambos sacrificarse, tomando a Kalus por la espalda y elevándose fuera del planeta para explotar sus cuerpos y así terminar de una vez por todas con Kalus.
Después de varios meses un día muy nublado se veía un resplandor en el cielo, que se acercaba cada ves mas a la tierra hasta que callo en el río y todos los guerreros se acercaron a ver, después de unos segundos salió del agua el dios Ninurta seguido de Kyubi quienes habían vuelto de la muerte y regresado a gobernar juntos la tierra, así surguio la unión de ambos quienes junto a su ejercito buscaban el poder de todo tipo de riquezas y así el bienestar para sus súbditos.
luis avila 
cesar roa 
julio rubio  

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